11/27/2007

Preso Mapuche en riesgo vital!!!!




Este miércoles se cumplen 49 días de huelga de hambre sostenida por los Presos Políticos Mapuche, están en una situación límite de sus fuerzas, con una baja de peso promedio de 12 kg, con daño orgánico irreversible en algunos casos producto de la deprivación de alimentos.
Y el gobierno hace oídos sordos, levantando un cerco comunicacional que silencia el conflicto mapuche. Crando y sosteniendo una opinión pública indiferente, que omite toda vulneración a este pueblo en resistencia.
Solidaridad con todas las luchas, no solo con las que logren posicionarse mediaticamente, ya que bien sabemos a quienes pertenesen los medios oficiales y como estos levantan aquellas causas que menos ponen en riesgo la gobernalidad y estabilidad del sistema.
Apaga la tele y a la calle ahora,
Solidaridad activa con las luchas organizadas !!!!


11/19/2007

Syngenta: milicias privadas y asesinatos

El pasado 21 de octubre, una milicia armada contratada por la trasnacional de transgénicos Syngenta, invadió el campamento Terra Livre en Paraná, Brasil, matando de dos
tiros a quemarropa a Valmir Mota de Oliveira, conocido como Keno,
militante del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST), de 34
años, padre de tres hijos. Además hirió gravemente a otras personas del
mismo movimiento.

Como lo expresa el MST, "Keno era uno entre centenares de militantes de
la Vía Campesina que hace más de un año, hicieron públicos para Brasil y
el mundo, los crímenes ambientales de Syngenta", cosa que la
trasnacional no podía dejar pasar.

En marzo del 2006, al mismo tiempo que se reunía en Paraná el Convenio
de Diversidad Biológica de Naciones Unidas y su Protocolo Internacional
de Bioseguridad -que regula los movimientos transfronterizos de
transgénicos-, Vía Campesina Brasil ocupó los campos experimentales de
transgénicos de Syngenta en Santa Teresa do Oeste, ilegales por estar en
el área de amortiguamiento del Parque Nacional de Iguazú que alberga las
famosas cataratas de mismo nombre.

Según la ley de bioseguridad en Brasil, estaba prohibido sembrar
transgénicos en una extensión de 10 kilómetros de un área natural
protegida. Gracias a la notoriedad de la ocupación y a la denuncia de
las organizaciones sociales, la autoridad ambiental, IBAMA, sentenció a
Syngenta a pagar una multa de 500 mil dólares, cosa que la multinacional
nunca efectuó. Más tarde, el gobierno de Lula da Silva cambió la ley,
reduciendo el área de amortiguamiento a solamente 500 metros. Syngenta
aprovechó el favor que le hizo Lula para apelar el pago. No existe aún
sentencia definitiva en el caso.

Para el MST y la Vía Campesina, la ocupación del campo experimental es
una denuncia por la impunidad con que se manejan las multinacionales de
los agronegocios, invadiendo zonas naturales únicas como el Parque
Iguazú, con transgénicos y uso intensivo de agrotóxicos. Pero además, el
campo experimental de Syngenta es vecino de un asentamiento del MST que
ya estaba allí anteriormente, colocando en alto riesgo de contaminación
transgénica a sus variedades criollas de maíz.

La propuesta de Vía Campesina, desde el comienzo de la ocupación, fue
transformar el campo contaminante de Syngenta en un centro de
investigación y producción de semillas agroecológicas, con variedades
campesinas, accesibles a todos y sin patentes.

En función de esto, en noviembre de 2006, el gobernador del estado de
Paraná, Roberto Requiao, emitió un decreto para desapropiar el área del
campo de Syngenta y establecer un Centro Paranense de Referencia en
Agroecología. Syngenta se amparó frente a la justicia del Estado
-dominada por los grandes latifundistas- y consiguió más tarde una
suspensión provisoria del decreto y el derecho de reintegración del área.

Frente a un orden judicial de desalojo y en un clima de amenazas y
violencia por parte de matones y guardias de seguridad contratados por
la empresa Syngenta, las 70 familias que estaban ocupando, decidieron
abandonar el área en julio de 2007, y trasladarse al asentamiento vecino
Olga Benário, en espera de la resolución definitiva.

En octubre, volvieron a ocupar el campo -obviamente sin armas- para
retomar sus actividades a favor de las semillas criollas y la
agroecología, como una medida de presión para una resolución legal del
conflicto. Es en este momento, cuando fueron atacados salvajemente, con
armas de fuego disparadas directamente contra la gente, por la empresa
de seguridad NF contratada por Syngenta.

La transnacional admite que contrató a NF, pero no se responsabiliza por
el uso de armas, que es ilegal. Sin embargo, la organización Terra de
Direitos explica que desde septiembre presentaron una denuncia legal a
la Policia Federal y a Syngenta, de que la empresa de seguridad NF
estaba usando armas de fuego. La policía detuvo incluso a una mujer
dueña de la empresa, por tenencia ilegal de armas. Syngenta, enterada de
todo esto, siguió con el contrato y ordenó el ataque asesino, con pleno
conocimiento de la situación.

La organización Terra de Direitos denuncia también que dos militantes
del MST, Celso Barbosa y Celia Lourenco, están amenazados de muerte y
fueron perseguidos por los mismos pistoleros, y que la situación de
violencia y amenaza en la región es grave, debido a la escalada de
violencia que han tomado la guardia armada contratada por Syngenta y
latifundistas de la región. Ya en diciembre pasado, en una agresión
organizada por los grandes propietarios rurales contra militantes del
MST en la localidad de Cascavel, en Paraná, los agredidos reconocieron a
funcionarios de Syngenta. El 20 de julio, la guardia contratada por
Syngenta invadió, fuertemente armada, el asentamiento Olga Benário,
amenazando directamente a varias personas y descargando finalmente sus
armas contra una bandera del MST, todo lo cual consta en una denuncia
policial.

El MST, Vía Campesina y Terra de Direitos, junto a decenas de
organizaciones sociales, ambientales y de derechos humanos en Brasil
condenan los hechos y exigen que se responsabilice a Syngenta por este
asesinato, que la multinacional de transgénicos pague sus culpas
ambientales y sociales, entregue el campo experimental y abandone el
país. Demandas justas que merecen el apoyo de todos, así como el
profundo reconocimiento y solidaridad a los movimientos en Brasil, por
mostrar al mundo los crímenes ambientales y humanos que cometen los que
promueven los transgénicos y pretenden monopolizar las semillas, la
tierra y el agua.

Por: Silvia Ribeiro


Más información: http://alainet.org

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11/16/2007

Gordi Culiá escucha...ANDHA Chile da la lucha...


Los compañeros y compañeras del ANDHA Chile a Luchar vienen desarrollando en las últimas semanas una ofensiva social que ha incluido funas masivas en la casa de la presidenta de la República, de sus ministros de Hacienda y Vivienda, tomas de bancos, así como manifestaciones en el centro de Santiago y en las numerosas villas donde están organizados tanto en la capital como en provincias. El objetivo es lograr ser escuchados por el gobierno y reinstalar una mesa de trabajo para lograr una solución justa y digna para miles de familias deudoras que se encuentran hoy en peligro de que sus casas sean rematadas. Hasta hoy el gobierno se niega a todo diálogo. ¿Hasta donde deberán elevar sus voz los pobres de Chile para ser escuchados? ¿A qué cumbres debe remontarse para que lo escuchen?



En Chile la vivienda, la salud, el sistema previsional, el transporte público y la educación no son derechos sociales sino mercancías con las que lucran los grupos económicos en el poder contra el interes social de las mayorías.
El actual gobierno y el sistema de partidos en su conjunto representan y defienden este injusto orden. Más allá de las frases gastadas sobre la equidad y cohesión social con que hoy la Concertación intenta mostrarse ante el país y el mundo, y de las propuestas de última hora sobre Pactos Sociales con que el gobierno quiere detener (inutilmente) este verdadero "despertar de los trabajadores", a las vecinas del ANDHA Chile a Luchar, a los allegados y sin casa, a los estudiantes, a los trabajadores contratistas, al pueblo mapuche que sufre la represión, y a otros sectores del pueblo que hoy salen a luchar masivamente les queda cada vez más claro que la clase política y los grupos económicos en el poder el único Pacto que pueden ofrecer es continuar reforzando el modelo explotador. El único Pacto posible cuando se unen la derecha con la concertación y los empresarios es el que hasta hoy los hermana como fabricantes de la desigualdad y de un orden social y político profundamente deshumanizado y antipopular.

Uno de los gritos de guerra de las compañeras del ANDHA es "¡¡¡Igualdad, igualdad, ¿dónde está esa hueá?!!!", consigna que se la gritan en la cara a la mandataria, a sus ministros y a los banqueros. La tan manoseada palabra Igualdad, muletilla electorera de traficantes de ilusiones de todo el espectro de la clase política, se escucha y resuena muy distinta cuando es coreada por cientos de mujeres pobladoras que llegan, desde las villas periféricas, al centro de Santiago a exigir sus derechos. Atrapada en pomposos discursos presidenciales, en slogans marketeros de candidatos de todo signo o en lujosos folletos de reparticiones públicas, la palabra Igualdad se vaciaba de sentido.

Hoy día miles de hombres y mujeres recuperan las consignas que les fueron arrebatadas y usurpadas por la concertación. Hoy día, en boca de la presidenta y cuando inaugura la cumbre iberoamericana, las palabras igualdad, participación, democracia o justicia social aparecen como un libreto añejo, equivocado, fallido. Ya no es creíble.
No es creíble porque cuando millones de estudiantes le dijeron "acabemos con el lucro en la educación" ella dijo no, y hoy llega a pactos con los mismos mercaderes de la educación.
No es creíble porque prometió una reforma profunda al sistema de pensiones, pero hoy aparece respaldando y reforzando el negociado empresarial con la previsión.
No es creíble porque cuando los trabajadores forestales, o los contratistas de codelco, enap o cencosud salen a luchar, el aparato de estado que ella dirige se pone a disposición de los intereses empresariales contra los asalariados, y no solo refrendando una legislación laboral abusiva, sino ya abiertamente poniendo balas a disposición de los patrones.

No es creíble porque no tuvo el coraje para elevarse a la estatura de este pueblo que despierta a luchar por la igualdad, que como en las fotografías que adjunto, no vacila en hacerse escuchar ya no en las anchas alamedas, sino en las "altas alamedas". Cada vez más lejos de los caminos ofrecidos, este pueblo debe inventarse nuevos rumbos de alto vuelo para asentar como hegemónica la "razón popular". En la calle, en las villas, en la asamblea sindical o estudiantil, en el trabajo cotidiano de construcción social, en las huelgas y en las elecciones, el pueblo abre y construye sus propios caminos, desbordando formatos preestablecidos y como en las fotos, debe elevarse más allá de las alamedas porque, como ellos mismos dicen, "solo luchando se conquista la igualdad"

11/13/2007

Tropas de la ONU en Haití acusadas de violar derechos humanos

El 15 de octubre de 2007, el
Consejo de Seguridad de la ONU decidió extender el mandato de la Misión
de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), hasta al 15 de
octubre de 2008. En nota divulgada el 16 de octubre de 2007, el
Ministerio de Relaciones Exteriores afirma que, “el gobierno brasileño
recibió, con satisfacción, la decisión”. El ejército brasileño tiene la
función de coordinar las fuerzas de la MINUSTAH, compuesta por cerca de
nueve mil soldados. Sin embargo, hay poco debate en la sociedad
brasileña sobre el papel de Brasil en la ocupación de Haití y, sobre
todo, sobre las denuncias de participación de las tropas de la ONU en
violaciones de derechos humanos.

Uno de los casos documentados por organizaciones haitianas de derechos
humanos es la masacre ocurrida el 22 de diciembre de 2006 en la
comunidad de Cité Soleil, luego de una manifestación de cerca de diez
mil personas que demandaban el retorno del ex presidente Jean-Bertrand
Aristide al país y la salida de los efectivos militares extranjeros.
Según relatos de la población local e imágenes de vídeos producidos por
la organización Haiti Information Project – HIP (Proyecto de Información
de Haití), las fuerzas de la ONU atacaron a la comunidad y mataron a
cerca de 30 personas, incluyendo a mujeres y niños.

En respuesta a las críticas de las organizaciones de derechos humanos
que denunciaron la masacre, la MINUSTAH justificó sus acciones con el
pretexto de combatir supuestas pandillas en Cité Soleil. Sin embargo,
las imágenes grabadas por HIP revelaron que las tropas de la ONU
dispararon desde helicópteros contra civiles desarmados. La agencia de
noticias Inter Press Service (IPS) documentó la situación de la
comunidad justo después del ataque y registró marcas de balas de grueso
calibre en muchas casas. El director de HIP, Kevin Pina, acusa a la
MINUSTAH de actuar en conjunto con la Policía Nacional Haitiana en
ejecuciones sumarias y encarcelamientos arbitrarios y señala que, “en
este contexto, es difícil continuar viendo a la misión de la ONU como
una fuerza independiente y neutral en Haití”.

En entrevista con la periodista Claudia Korol para la agencia Adital,
Camille Chalmers, profesor de la Universidad de Haití y miembro de la
Plataforma Haitiana para la Articulación de Movimientos Sociales,
explicó que: “la MINUSTAH intentó construir legitimidad diciendo que
está luchando contra bandoleros. Pero mucha gente percibe que la única
cosa que puede realmente reducir la inseguridad son políticas públicas y
servicios sociales. Al contrario, lo que tenemos (ahora) es un aparato
militar violento”. Otra operación militar violenta ocurrió en julio de
2005. En esta ocasión, se registraron 22 mil huellas de tiros, durante
un ataque de la MINUSTAH a Cité Soleil. Los informes de HIP citan
denuncias de habitantes que dijeron que se encontraron a personas
muertas y heridas dentro de sus casas. Estas declaraciones revelan que
los soldados dispararon indiscriminadamente contra la comunidad,
causando un efecto devastador, ya que las condiciones de las viviendas
en el poblado son extremadamente precarias. Denunciaron además que la
MINUSTAH no permitió la entrada de la Cruz Roja, violando la Convención
de Ginebra.

Documentos confidenciales del gobierno de Estados Unidos, obtenidos por
organizaciones de derechos humanos a través de una demanda judicial
basada en la Ley de Libertad de Información, demuestran que la embajada
estadounidense sabía que las tropas de la ONU planeaban un ataque a Cité
Soleil. Organizaciones sociales locales consideraron que el objetivo de
los militares era impedir una manifestación popular en el día del
cumpleaños de Aristide, el 15 de julio.


Un informe elaborado por Project Censored (Proyecto Censurado) estima
que más de mil miembros de Lavalas, partidarios del ex presidente
Jean-Bertrand Aristide, fueron apresados y cerca de ocho mil personas
asesinadas durante el llamado “gobierno interino”, que controló el país
de 2004 a 2006, a partir del golpe contra Aristide, el 29 de febrero de
2004. Camille Chalmers caracteriza esta acción como una “intervención
liderada por los gobiernos de Estados Unidos y de Francia”. Y agrega
que, “solidaridad con el pueblo de Haití es ayudar a reconstruir el
país, responder a los problemas sociales más angustiosos, pero la
presencia de los militares no ayuda a esto. Los objetivos de alcanzar la
seguridad y los derechos humanos no han sido alcanzados. Al contrario,
pensamos que la presencia de la MINUSTAH constituye una violación del
derecho a la autodeterminación del pueblo de Haití”.

Más recientemente, el 2 de febrero de 2007, las tropas de la ONU
emprendieron otra operación en Cité Soleil, que culminó con la muerte de
dos jóvenes que dormían en sus casas. El 7 de febrero, diversas
manifestaciones populares se desarrollaron en el país y, el 9 de
febrero, hubo otro ataque militar en aquella comunidad, hecho que fue
denunciado por organizaciones locales, como el Instituto para la
Justicia y la Democracia de Haití (IJDH).

El 30 de octubre de 2007, se denunció el secuestro de la Dra. Maryse
Narcisse, que pertenece a la dirección nacional de Lavalas y trabajaba
con programas sociales de salud y educación en Haití. Otro miembro de
Lavalas, el psicólogo y defensor de los derechos humanos, Lovinsky
Pierre-Antoine, desapareció el 12 de agosto. Organizaciones locales
acusan a las tropas de ocupación de la ONU de generar inestabilidad
política y atacar a defensores de la democracia y de los derechos
humanos en el país.

Entre los días 23 de junio y 3 de julio de 2007, la Federación de
Abogados de Brasil (OAB, por sus siglas en portugués) realizó una misión
de observación en Haití y constató que la MINUSTAH ejerce un papel
“violento” y “opresor”, que no puede ser caracterizado como “acción
humanitaria". El abogado Aderson Bussinger Carvalho, responsable del
informe, demandó la retirada de las tropas brasileñas de Haití. "La
conclusión a que yo llegué es que la presencia de las tropas en Haití no
es humanitaria. Es una misión estrictamente militar. El país tiene una
historia de ocupaciones y Brasil acaba jugando un papel en esa
historia", afirmó Carvalho en entrevista con el periódico Folha de São
Paulo, el 4 de septiembre de 2007.

El papel de los militares latinoamericanos en Haití hoy es semejante a
la fuerza multilateral que permaneció en la República Dominicana tras de
la invasión de Estados Unidos en 1965. República Dominicana vivió un
largo periodo de dictadura militar hasta 1961, año de la muerte del
dictador Rafael Trujillo. En 1962, Juan Bosch fue elegido presidente,
pero fue depuesto por un golpe militar tras siete meses de gobierno. En
abril de 1965, una serie de manifestaciones populares pidió el retorno
del ex presidente Juan Bosch. Fue en este periodo que el presidente de
Estados Unidos, Lyndon Johnson, ordenó una invasión militar a la
República Dominicana, con cerca de 20.000 marines. Algunas semanas
después, la Organización de Estados Americanos (OEA), envió la “Fuerza
Interamericana de Paz", compuesta por 1.129 soldados. En aquel periodo,
cuando Brasil vivía bajo una dictadura militar, la función de las tropas
brasileñas en República Dominicana era semejante a la que ejercen
actualmente en Haití.

Las denuncias sobre el papel negativo que las tropas de la ONU ejercen
en Haití no son tomadas en cuenta por el gobierno brasileño. Bajo el
pretexto de conseguir un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU (lo
que es improbable actualmente), la política brasileña en relación a
Haití sirve para legitimar un golpe de Estado y reforzar los intereses
del gobierno de Estados Unidos en la región.

11/08/2007

Lo que dejamos en el camino…


Un mapuche encarcelado en huelga de hambre, una mancha oscura reemplazaba a los cisnes en un Santuario de la Naturaleza que ya de inmaculado le queda poco, restos arqueológicos barridos por una retroexcavadora, pescadores artesanales se enfrentan a la fuerza pública con una desesperación nunca antes vista porque ya no tiene nada que perder, el barrio desaparece entre los nuevos edificios y un sólo niño se sienta en la escuela de Caquena, un pueblo abandonado al norte de Chile, donde un grupo de viejos se queda haciendo “patria”, mientras el padre de familia descansa bajo un cielo de palmeras después del paseo familiar por el mall. ¿Qué tiene en común?. No son las escenas de una mala película, sino las visiones de lo que dejamos en el camino, son las consecuencias de un desarrollo mal entendido, de avanzar sin integrar. Son los rostros de la copia infeliz del edén.

Este desarrollo se ha caracterizado, en la sociedad occidental por el proceso creciente de racionalización técnico-instrumental, destinado a dominar y a transformar la naturaleza, que conlleva el fenómeno del desencantamiento del mundo. Este proceso de desacralización de la morada humana ha llevado a reducir a la casa ideal del mundo moderno a una idea funcional, en palabras de Le Corbusier una “maquina de residir”. En tanto que para el hombre “primitivo” de todas las sociedades pre-modernas, “instalarse en cualquier parte, construir un pueblo o simplemente una casa, representa una grave decisión, pues la existencia misma del hombre se compromete con ello: se trata, en suma, de crearse su propio “mundo” y de asumir la responsabilidad de mantenerlo y renovarlo… Toda construcción y toda inauguración de una nueva morada equivale en cierto modo a un nuevo comienzo, a una nueva vida.”[1]

Este lento proceso de desacralización se ha convertido en una vorágine de consumo sin sentido, en donde la naturaleza, reducida a una otredad cosificada, retrocede a consecuencia de nuestra presencia (presión demográfica) y de nuestra acción (modos de producción y de consumo). En palabras de Ost, para lo mejor y para lo peor, en adelante somos responsables de una naturaleza que estamos modificando cada vez más profundamente.

La crisis ambiental no se puede entender solamente como un problema particular, una consecuencia aislada del “desarrollo” económico, sino como una de las caras más sensibles en que se manifiesta la crisis existencial del ser humano, enredada con otras heridas profundas que no sabemos curar muy bien y que cada vez nos hace morir un poco como sociedad. No cabe duda de que el hombre moderno vive un desarraigo brutal, sin saber mucho la Historia que se ha vivido, sufrido y borrado, malamente puede ver más allá de su ombligo, que cruje por devorarlo todo en un mundo en que nada permanece para contarlo mañana y en el que todo es desechable. Y los que aún mantienen una identidad, la gente de la tierra es largamente acallada al adormecido ruido de la televisión de masas, donde el amor a las tradiciones permanece a pesar de que la política es que no exista política al respecto, los que caen al ritmo incesante de las grandes ciudades, son los grandes excluidos.

Y los simples ciudadanos, que deben ser los grandes fiscalizadores, difícilmente se les puede pedir que tengan conciencia ecológica, si no se tiene asegurado lo básico como es una vivienda digna, educación justa, salud decente. Nicanor Parra lo grafica muy bien en su poema Moscas en la Mierda[2]:

Al señor -al turista -al revolucionario
me gustaría hacerles una sola pregunta:
¿alguna vez vieron una nube de moscas
revolotear en torno a una plasta de mierda
aterrizar y trabajar en la mierda?
¿han visto moscas alguna vez en la mierda?

porque yo nací y me crié con las moscas
en una casa rodeada de mierda

Por lo general, son en los países desarrollados, donde ya se tiene aseguradas las condiciones básicas de vida, en los que existe mayor preocupación por el medio ambiente y también son los principales afectados por las migraciones. Si bien en su mayoría hasta ahora, las migraciones han sido por refugiados de guerras o por falta de oportunidades; lo más probable es que las migraciones sean mas frecuentes por la tensión por los recursos naturales, la sobre explotación, la sequía, las inundaciones, las catástrofes naturales en general por el cambio climático.

Ante esta triste perspectiva, ¿qué es lo que puede hacer el Derecho por los hijos excluidos del sistema?. Los ecologistas de mercado, señalan que la manera mas eficiente es a través de la propiedad, terminando por transformar la naturaleza en pieza de museo, donde unos pocos privilegiados pueden pagar por disfrutarla; los ecologista profundos esperan que la naturaleza se sacuda del cáncer de la humanidad; y otros concuerdan en que “absolutizar un punto de vista es el camino más corto para transitar de la verdad al error y de la razón a la irracionalidad”. Así para Ost, “en vez de pretender regular directamente a una naturaleza que, de todas maneras nos escapa, ¿no sería más razonable regular nuestra relación con la naturaleza, nuestros modos de acceso a la naturaleza, por ejemplo nuestros métodos agrícolas, técnicas de producción, nuestro hábitat o nuestro consumo de energía?. En última instancia, no se trataría de proteger a la naturaleza, sino de proteger al hombre contra sí mismo.”[3]

El Derecho como todo producto cultural, es reflejo de su tiempo, por ello el cambio necesario para que la inauguración de una nueva morada vuelva a ser en cierto modo un nuevo comienzo, una nueva vida asumiendo la responsabilidad de mantenerlo y renovarlo, debe venir desde la creatividad y educación intelectual, desde el interior mismo del ser humano, para que luego el Derecho pueda plasmarlo de la mejor manera posible. Por que como señala el arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa, necesitamos independencia ética, “a tener tolerancia a la incertidumbre, a no creer en todo lo que te dicen, en todo lo que lees, en el comportamiento común del mundo consumista. El peor comportamiento actual es esa estúpida obsesión con el crecimiento continuo que terminará por matar al hombre”.[4]

Por otra parte, un gran ejemplo es el que está dando Francia con el nuevo trato ambiental, en virtud del cual se diseña un proceso que incluye a la sociedad en su conjunto, incluyendo a ONG, sindicatos, empresas, colectividades locales y Estado. Ha sido calificada, y con razón, como una innovación democrática. Esperemos ver como les va…


¡después dicen que en este país no se puede vivir!



[1] Eliade, Mircea. Lo sagrado y lo profano. Editorial Labor. Barcelona, 1988.

[2] Nicanor Parra, de Hojas de parra (Santiago, Ganímedes, 1985)

[3] François Ost, Naturaleza y Derecho.

[4] Juhani Pallasmaa en La Tercera, Cultura, nº 57.


Por: Paula Callejas.