11/27/2007

Preso Mapuche en riesgo vital!!!!




Este miércoles se cumplen 49 días de huelga de hambre sostenida por los Presos Políticos Mapuche, están en una situación límite de sus fuerzas, con una baja de peso promedio de 12 kg, con daño orgánico irreversible en algunos casos producto de la deprivación de alimentos.
Y el gobierno hace oídos sordos, levantando un cerco comunicacional que silencia el conflicto mapuche. Crando y sosteniendo una opinión pública indiferente, que omite toda vulneración a este pueblo en resistencia.
Solidaridad con todas las luchas, no solo con las que logren posicionarse mediaticamente, ya que bien sabemos a quienes pertenesen los medios oficiales y como estos levantan aquellas causas que menos ponen en riesgo la gobernalidad y estabilidad del sistema.
Apaga la tele y a la calle ahora,
Solidaridad activa con las luchas organizadas !!!!


11/19/2007

Syngenta: milicias privadas y asesinatos

El pasado 21 de octubre, una milicia armada contratada por la trasnacional de transgénicos Syngenta, invadió el campamento Terra Livre en Paraná, Brasil, matando de dos
tiros a quemarropa a Valmir Mota de Oliveira, conocido como Keno,
militante del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST), de 34
años, padre de tres hijos. Además hirió gravemente a otras personas del
mismo movimiento.

Como lo expresa el MST, "Keno era uno entre centenares de militantes de
la Vía Campesina que hace más de un año, hicieron públicos para Brasil y
el mundo, los crímenes ambientales de Syngenta", cosa que la
trasnacional no podía dejar pasar.

En marzo del 2006, al mismo tiempo que se reunía en Paraná el Convenio
de Diversidad Biológica de Naciones Unidas y su Protocolo Internacional
de Bioseguridad -que regula los movimientos transfronterizos de
transgénicos-, Vía Campesina Brasil ocupó los campos experimentales de
transgénicos de Syngenta en Santa Teresa do Oeste, ilegales por estar en
el área de amortiguamiento del Parque Nacional de Iguazú que alberga las
famosas cataratas de mismo nombre.

Según la ley de bioseguridad en Brasil, estaba prohibido sembrar
transgénicos en una extensión de 10 kilómetros de un área natural
protegida. Gracias a la notoriedad de la ocupación y a la denuncia de
las organizaciones sociales, la autoridad ambiental, IBAMA, sentenció a
Syngenta a pagar una multa de 500 mil dólares, cosa que la multinacional
nunca efectuó. Más tarde, el gobierno de Lula da Silva cambió la ley,
reduciendo el área de amortiguamiento a solamente 500 metros. Syngenta
aprovechó el favor que le hizo Lula para apelar el pago. No existe aún
sentencia definitiva en el caso.

Para el MST y la Vía Campesina, la ocupación del campo experimental es
una denuncia por la impunidad con que se manejan las multinacionales de
los agronegocios, invadiendo zonas naturales únicas como el Parque
Iguazú, con transgénicos y uso intensivo de agrotóxicos. Pero además, el
campo experimental de Syngenta es vecino de un asentamiento del MST que
ya estaba allí anteriormente, colocando en alto riesgo de contaminación
transgénica a sus variedades criollas de maíz.

La propuesta de Vía Campesina, desde el comienzo de la ocupación, fue
transformar el campo contaminante de Syngenta en un centro de
investigación y producción de semillas agroecológicas, con variedades
campesinas, accesibles a todos y sin patentes.

En función de esto, en noviembre de 2006, el gobernador del estado de
Paraná, Roberto Requiao, emitió un decreto para desapropiar el área del
campo de Syngenta y establecer un Centro Paranense de Referencia en
Agroecología. Syngenta se amparó frente a la justicia del Estado
-dominada por los grandes latifundistas- y consiguió más tarde una
suspensión provisoria del decreto y el derecho de reintegración del área.

Frente a un orden judicial de desalojo y en un clima de amenazas y
violencia por parte de matones y guardias de seguridad contratados por
la empresa Syngenta, las 70 familias que estaban ocupando, decidieron
abandonar el área en julio de 2007, y trasladarse al asentamiento vecino
Olga Benário, en espera de la resolución definitiva.

En octubre, volvieron a ocupar el campo -obviamente sin armas- para
retomar sus actividades a favor de las semillas criollas y la
agroecología, como una medida de presión para una resolución legal del
conflicto. Es en este momento, cuando fueron atacados salvajemente, con
armas de fuego disparadas directamente contra la gente, por la empresa
de seguridad NF contratada por Syngenta.

La transnacional admite que contrató a NF, pero no se responsabiliza por
el uso de armas, que es ilegal. Sin embargo, la organización Terra de
Direitos explica que desde septiembre presentaron una denuncia legal a
la Policia Federal y a Syngenta, de que la empresa de seguridad NF
estaba usando armas de fuego. La policía detuvo incluso a una mujer
dueña de la empresa, por tenencia ilegal de armas. Syngenta, enterada de
todo esto, siguió con el contrato y ordenó el ataque asesino, con pleno
conocimiento de la situación.

La organización Terra de Direitos denuncia también que dos militantes
del MST, Celso Barbosa y Celia Lourenco, están amenazados de muerte y
fueron perseguidos por los mismos pistoleros, y que la situación de
violencia y amenaza en la región es grave, debido a la escalada de
violencia que han tomado la guardia armada contratada por Syngenta y
latifundistas de la región. Ya en diciembre pasado, en una agresión
organizada por los grandes propietarios rurales contra militantes del
MST en la localidad de Cascavel, en Paraná, los agredidos reconocieron a
funcionarios de Syngenta. El 20 de julio, la guardia contratada por
Syngenta invadió, fuertemente armada, el asentamiento Olga Benário,
amenazando directamente a varias personas y descargando finalmente sus
armas contra una bandera del MST, todo lo cual consta en una denuncia
policial.

El MST, Vía Campesina y Terra de Direitos, junto a decenas de
organizaciones sociales, ambientales y de derechos humanos en Brasil
condenan los hechos y exigen que se responsabilice a Syngenta por este
asesinato, que la multinacional de transgénicos pague sus culpas
ambientales y sociales, entregue el campo experimental y abandone el
país. Demandas justas que merecen el apoyo de todos, así como el
profundo reconocimiento y solidaridad a los movimientos en Brasil, por
mostrar al mundo los crímenes ambientales y humanos que cometen los que
promueven los transgénicos y pretenden monopolizar las semillas, la
tierra y el agua.

Por: Silvia Ribeiro


Más información: http://alainet.org

__________________________

11/16/2007

Gordi Culiá escucha...ANDHA Chile da la lucha...


Los compañeros y compañeras del ANDHA Chile a Luchar vienen desarrollando en las últimas semanas una ofensiva social que ha incluido funas masivas en la casa de la presidenta de la República, de sus ministros de Hacienda y Vivienda, tomas de bancos, así como manifestaciones en el centro de Santiago y en las numerosas villas donde están organizados tanto en la capital como en provincias. El objetivo es lograr ser escuchados por el gobierno y reinstalar una mesa de trabajo para lograr una solución justa y digna para miles de familias deudoras que se encuentran hoy en peligro de que sus casas sean rematadas. Hasta hoy el gobierno se niega a todo diálogo. ¿Hasta donde deberán elevar sus voz los pobres de Chile para ser escuchados? ¿A qué cumbres debe remontarse para que lo escuchen?



En Chile la vivienda, la salud, el sistema previsional, el transporte público y la educación no son derechos sociales sino mercancías con las que lucran los grupos económicos en el poder contra el interes social de las mayorías.
El actual gobierno y el sistema de partidos en su conjunto representan y defienden este injusto orden. Más allá de las frases gastadas sobre la equidad y cohesión social con que hoy la Concertación intenta mostrarse ante el país y el mundo, y de las propuestas de última hora sobre Pactos Sociales con que el gobierno quiere detener (inutilmente) este verdadero "despertar de los trabajadores", a las vecinas del ANDHA Chile a Luchar, a los allegados y sin casa, a los estudiantes, a los trabajadores contratistas, al pueblo mapuche que sufre la represión, y a otros sectores del pueblo que hoy salen a luchar masivamente les queda cada vez más claro que la clase política y los grupos económicos en el poder el único Pacto que pueden ofrecer es continuar reforzando el modelo explotador. El único Pacto posible cuando se unen la derecha con la concertación y los empresarios es el que hasta hoy los hermana como fabricantes de la desigualdad y de un orden social y político profundamente deshumanizado y antipopular.

Uno de los gritos de guerra de las compañeras del ANDHA es "¡¡¡Igualdad, igualdad, ¿dónde está esa hueá?!!!", consigna que se la gritan en la cara a la mandataria, a sus ministros y a los banqueros. La tan manoseada palabra Igualdad, muletilla electorera de traficantes de ilusiones de todo el espectro de la clase política, se escucha y resuena muy distinta cuando es coreada por cientos de mujeres pobladoras que llegan, desde las villas periféricas, al centro de Santiago a exigir sus derechos. Atrapada en pomposos discursos presidenciales, en slogans marketeros de candidatos de todo signo o en lujosos folletos de reparticiones públicas, la palabra Igualdad se vaciaba de sentido.

Hoy día miles de hombres y mujeres recuperan las consignas que les fueron arrebatadas y usurpadas por la concertación. Hoy día, en boca de la presidenta y cuando inaugura la cumbre iberoamericana, las palabras igualdad, participación, democracia o justicia social aparecen como un libreto añejo, equivocado, fallido. Ya no es creíble.
No es creíble porque cuando millones de estudiantes le dijeron "acabemos con el lucro en la educación" ella dijo no, y hoy llega a pactos con los mismos mercaderes de la educación.
No es creíble porque prometió una reforma profunda al sistema de pensiones, pero hoy aparece respaldando y reforzando el negociado empresarial con la previsión.
No es creíble porque cuando los trabajadores forestales, o los contratistas de codelco, enap o cencosud salen a luchar, el aparato de estado que ella dirige se pone a disposición de los intereses empresariales contra los asalariados, y no solo refrendando una legislación laboral abusiva, sino ya abiertamente poniendo balas a disposición de los patrones.

No es creíble porque no tuvo el coraje para elevarse a la estatura de este pueblo que despierta a luchar por la igualdad, que como en las fotografías que adjunto, no vacila en hacerse escuchar ya no en las anchas alamedas, sino en las "altas alamedas". Cada vez más lejos de los caminos ofrecidos, este pueblo debe inventarse nuevos rumbos de alto vuelo para asentar como hegemónica la "razón popular". En la calle, en las villas, en la asamblea sindical o estudiantil, en el trabajo cotidiano de construcción social, en las huelgas y en las elecciones, el pueblo abre y construye sus propios caminos, desbordando formatos preestablecidos y como en las fotos, debe elevarse más allá de las alamedas porque, como ellos mismos dicen, "solo luchando se conquista la igualdad"

11/13/2007

Tropas de la ONU en Haití acusadas de violar derechos humanos

El 15 de octubre de 2007, el
Consejo de Seguridad de la ONU decidió extender el mandato de la Misión
de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), hasta al 15 de
octubre de 2008. En nota divulgada el 16 de octubre de 2007, el
Ministerio de Relaciones Exteriores afirma que, “el gobierno brasileño
recibió, con satisfacción, la decisión”. El ejército brasileño tiene la
función de coordinar las fuerzas de la MINUSTAH, compuesta por cerca de
nueve mil soldados. Sin embargo, hay poco debate en la sociedad
brasileña sobre el papel de Brasil en la ocupación de Haití y, sobre
todo, sobre las denuncias de participación de las tropas de la ONU en
violaciones de derechos humanos.

Uno de los casos documentados por organizaciones haitianas de derechos
humanos es la masacre ocurrida el 22 de diciembre de 2006 en la
comunidad de Cité Soleil, luego de una manifestación de cerca de diez
mil personas que demandaban el retorno del ex presidente Jean-Bertrand
Aristide al país y la salida de los efectivos militares extranjeros.
Según relatos de la población local e imágenes de vídeos producidos por
la organización Haiti Information Project – HIP (Proyecto de Información
de Haití), las fuerzas de la ONU atacaron a la comunidad y mataron a
cerca de 30 personas, incluyendo a mujeres y niños.

En respuesta a las críticas de las organizaciones de derechos humanos
que denunciaron la masacre, la MINUSTAH justificó sus acciones con el
pretexto de combatir supuestas pandillas en Cité Soleil. Sin embargo,
las imágenes grabadas por HIP revelaron que las tropas de la ONU
dispararon desde helicópteros contra civiles desarmados. La agencia de
noticias Inter Press Service (IPS) documentó la situación de la
comunidad justo después del ataque y registró marcas de balas de grueso
calibre en muchas casas. El director de HIP, Kevin Pina, acusa a la
MINUSTAH de actuar en conjunto con la Policía Nacional Haitiana en
ejecuciones sumarias y encarcelamientos arbitrarios y señala que, “en
este contexto, es difícil continuar viendo a la misión de la ONU como
una fuerza independiente y neutral en Haití”.

En entrevista con la periodista Claudia Korol para la agencia Adital,
Camille Chalmers, profesor de la Universidad de Haití y miembro de la
Plataforma Haitiana para la Articulación de Movimientos Sociales,
explicó que: “la MINUSTAH intentó construir legitimidad diciendo que
está luchando contra bandoleros. Pero mucha gente percibe que la única
cosa que puede realmente reducir la inseguridad son políticas públicas y
servicios sociales. Al contrario, lo que tenemos (ahora) es un aparato
militar violento”. Otra operación militar violenta ocurrió en julio de
2005. En esta ocasión, se registraron 22 mil huellas de tiros, durante
un ataque de la MINUSTAH a Cité Soleil. Los informes de HIP citan
denuncias de habitantes que dijeron que se encontraron a personas
muertas y heridas dentro de sus casas. Estas declaraciones revelan que
los soldados dispararon indiscriminadamente contra la comunidad,
causando un efecto devastador, ya que las condiciones de las viviendas
en el poblado son extremadamente precarias. Denunciaron además que la
MINUSTAH no permitió la entrada de la Cruz Roja, violando la Convención
de Ginebra.

Documentos confidenciales del gobierno de Estados Unidos, obtenidos por
organizaciones de derechos humanos a través de una demanda judicial
basada en la Ley de Libertad de Información, demuestran que la embajada
estadounidense sabía que las tropas de la ONU planeaban un ataque a Cité
Soleil. Organizaciones sociales locales consideraron que el objetivo de
los militares era impedir una manifestación popular en el día del
cumpleaños de Aristide, el 15 de julio.


Un informe elaborado por Project Censored (Proyecto Censurado) estima
que más de mil miembros de Lavalas, partidarios del ex presidente
Jean-Bertrand Aristide, fueron apresados y cerca de ocho mil personas
asesinadas durante el llamado “gobierno interino”, que controló el país
de 2004 a 2006, a partir del golpe contra Aristide, el 29 de febrero de
2004. Camille Chalmers caracteriza esta acción como una “intervención
liderada por los gobiernos de Estados Unidos y de Francia”. Y agrega
que, “solidaridad con el pueblo de Haití es ayudar a reconstruir el
país, responder a los problemas sociales más angustiosos, pero la
presencia de los militares no ayuda a esto. Los objetivos de alcanzar la
seguridad y los derechos humanos no han sido alcanzados. Al contrario,
pensamos que la presencia de la MINUSTAH constituye una violación del
derecho a la autodeterminación del pueblo de Haití”.

Más recientemente, el 2 de febrero de 2007, las tropas de la ONU
emprendieron otra operación en Cité Soleil, que culminó con la muerte de
dos jóvenes que dormían en sus casas. El 7 de febrero, diversas
manifestaciones populares se desarrollaron en el país y, el 9 de
febrero, hubo otro ataque militar en aquella comunidad, hecho que fue
denunciado por organizaciones locales, como el Instituto para la
Justicia y la Democracia de Haití (IJDH).

El 30 de octubre de 2007, se denunció el secuestro de la Dra. Maryse
Narcisse, que pertenece a la dirección nacional de Lavalas y trabajaba
con programas sociales de salud y educación en Haití. Otro miembro de
Lavalas, el psicólogo y defensor de los derechos humanos, Lovinsky
Pierre-Antoine, desapareció el 12 de agosto. Organizaciones locales
acusan a las tropas de ocupación de la ONU de generar inestabilidad
política y atacar a defensores de la democracia y de los derechos
humanos en el país.

Entre los días 23 de junio y 3 de julio de 2007, la Federación de
Abogados de Brasil (OAB, por sus siglas en portugués) realizó una misión
de observación en Haití y constató que la MINUSTAH ejerce un papel
“violento” y “opresor”, que no puede ser caracterizado como “acción
humanitaria". El abogado Aderson Bussinger Carvalho, responsable del
informe, demandó la retirada de las tropas brasileñas de Haití. "La
conclusión a que yo llegué es que la presencia de las tropas en Haití no
es humanitaria. Es una misión estrictamente militar. El país tiene una
historia de ocupaciones y Brasil acaba jugando un papel en esa
historia", afirmó Carvalho en entrevista con el periódico Folha de São
Paulo, el 4 de septiembre de 2007.

El papel de los militares latinoamericanos en Haití hoy es semejante a
la fuerza multilateral que permaneció en la República Dominicana tras de
la invasión de Estados Unidos en 1965. República Dominicana vivió un
largo periodo de dictadura militar hasta 1961, año de la muerte del
dictador Rafael Trujillo. En 1962, Juan Bosch fue elegido presidente,
pero fue depuesto por un golpe militar tras siete meses de gobierno. En
abril de 1965, una serie de manifestaciones populares pidió el retorno
del ex presidente Juan Bosch. Fue en este periodo que el presidente de
Estados Unidos, Lyndon Johnson, ordenó una invasión militar a la
República Dominicana, con cerca de 20.000 marines. Algunas semanas
después, la Organización de Estados Americanos (OEA), envió la “Fuerza
Interamericana de Paz", compuesta por 1.129 soldados. En aquel periodo,
cuando Brasil vivía bajo una dictadura militar, la función de las tropas
brasileñas en República Dominicana era semejante a la que ejercen
actualmente en Haití.

Las denuncias sobre el papel negativo que las tropas de la ONU ejercen
en Haití no son tomadas en cuenta por el gobierno brasileño. Bajo el
pretexto de conseguir un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU (lo
que es improbable actualmente), la política brasileña en relación a
Haití sirve para legitimar un golpe de Estado y reforzar los intereses
del gobierno de Estados Unidos en la región.

11/08/2007

Lo que dejamos en el camino…


Un mapuche encarcelado en huelga de hambre, una mancha oscura reemplazaba a los cisnes en un Santuario de la Naturaleza que ya de inmaculado le queda poco, restos arqueológicos barridos por una retroexcavadora, pescadores artesanales se enfrentan a la fuerza pública con una desesperación nunca antes vista porque ya no tiene nada que perder, el barrio desaparece entre los nuevos edificios y un sólo niño se sienta en la escuela de Caquena, un pueblo abandonado al norte de Chile, donde un grupo de viejos se queda haciendo “patria”, mientras el padre de familia descansa bajo un cielo de palmeras después del paseo familiar por el mall. ¿Qué tiene en común?. No son las escenas de una mala película, sino las visiones de lo que dejamos en el camino, son las consecuencias de un desarrollo mal entendido, de avanzar sin integrar. Son los rostros de la copia infeliz del edén.

Este desarrollo se ha caracterizado, en la sociedad occidental por el proceso creciente de racionalización técnico-instrumental, destinado a dominar y a transformar la naturaleza, que conlleva el fenómeno del desencantamiento del mundo. Este proceso de desacralización de la morada humana ha llevado a reducir a la casa ideal del mundo moderno a una idea funcional, en palabras de Le Corbusier una “maquina de residir”. En tanto que para el hombre “primitivo” de todas las sociedades pre-modernas, “instalarse en cualquier parte, construir un pueblo o simplemente una casa, representa una grave decisión, pues la existencia misma del hombre se compromete con ello: se trata, en suma, de crearse su propio “mundo” y de asumir la responsabilidad de mantenerlo y renovarlo… Toda construcción y toda inauguración de una nueva morada equivale en cierto modo a un nuevo comienzo, a una nueva vida.”[1]

Este lento proceso de desacralización se ha convertido en una vorágine de consumo sin sentido, en donde la naturaleza, reducida a una otredad cosificada, retrocede a consecuencia de nuestra presencia (presión demográfica) y de nuestra acción (modos de producción y de consumo). En palabras de Ost, para lo mejor y para lo peor, en adelante somos responsables de una naturaleza que estamos modificando cada vez más profundamente.

La crisis ambiental no se puede entender solamente como un problema particular, una consecuencia aislada del “desarrollo” económico, sino como una de las caras más sensibles en que se manifiesta la crisis existencial del ser humano, enredada con otras heridas profundas que no sabemos curar muy bien y que cada vez nos hace morir un poco como sociedad. No cabe duda de que el hombre moderno vive un desarraigo brutal, sin saber mucho la Historia que se ha vivido, sufrido y borrado, malamente puede ver más allá de su ombligo, que cruje por devorarlo todo en un mundo en que nada permanece para contarlo mañana y en el que todo es desechable. Y los que aún mantienen una identidad, la gente de la tierra es largamente acallada al adormecido ruido de la televisión de masas, donde el amor a las tradiciones permanece a pesar de que la política es que no exista política al respecto, los que caen al ritmo incesante de las grandes ciudades, son los grandes excluidos.

Y los simples ciudadanos, que deben ser los grandes fiscalizadores, difícilmente se les puede pedir que tengan conciencia ecológica, si no se tiene asegurado lo básico como es una vivienda digna, educación justa, salud decente. Nicanor Parra lo grafica muy bien en su poema Moscas en la Mierda[2]:

Al señor -al turista -al revolucionario
me gustaría hacerles una sola pregunta:
¿alguna vez vieron una nube de moscas
revolotear en torno a una plasta de mierda
aterrizar y trabajar en la mierda?
¿han visto moscas alguna vez en la mierda?

porque yo nací y me crié con las moscas
en una casa rodeada de mierda

Por lo general, son en los países desarrollados, donde ya se tiene aseguradas las condiciones básicas de vida, en los que existe mayor preocupación por el medio ambiente y también son los principales afectados por las migraciones. Si bien en su mayoría hasta ahora, las migraciones han sido por refugiados de guerras o por falta de oportunidades; lo más probable es que las migraciones sean mas frecuentes por la tensión por los recursos naturales, la sobre explotación, la sequía, las inundaciones, las catástrofes naturales en general por el cambio climático.

Ante esta triste perspectiva, ¿qué es lo que puede hacer el Derecho por los hijos excluidos del sistema?. Los ecologistas de mercado, señalan que la manera mas eficiente es a través de la propiedad, terminando por transformar la naturaleza en pieza de museo, donde unos pocos privilegiados pueden pagar por disfrutarla; los ecologista profundos esperan que la naturaleza se sacuda del cáncer de la humanidad; y otros concuerdan en que “absolutizar un punto de vista es el camino más corto para transitar de la verdad al error y de la razón a la irracionalidad”. Así para Ost, “en vez de pretender regular directamente a una naturaleza que, de todas maneras nos escapa, ¿no sería más razonable regular nuestra relación con la naturaleza, nuestros modos de acceso a la naturaleza, por ejemplo nuestros métodos agrícolas, técnicas de producción, nuestro hábitat o nuestro consumo de energía?. En última instancia, no se trataría de proteger a la naturaleza, sino de proteger al hombre contra sí mismo.”[3]

El Derecho como todo producto cultural, es reflejo de su tiempo, por ello el cambio necesario para que la inauguración de una nueva morada vuelva a ser en cierto modo un nuevo comienzo, una nueva vida asumiendo la responsabilidad de mantenerlo y renovarlo, debe venir desde la creatividad y educación intelectual, desde el interior mismo del ser humano, para que luego el Derecho pueda plasmarlo de la mejor manera posible. Por que como señala el arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa, necesitamos independencia ética, “a tener tolerancia a la incertidumbre, a no creer en todo lo que te dicen, en todo lo que lees, en el comportamiento común del mundo consumista. El peor comportamiento actual es esa estúpida obsesión con el crecimiento continuo que terminará por matar al hombre”.[4]

Por otra parte, un gran ejemplo es el que está dando Francia con el nuevo trato ambiental, en virtud del cual se diseña un proceso que incluye a la sociedad en su conjunto, incluyendo a ONG, sindicatos, empresas, colectividades locales y Estado. Ha sido calificada, y con razón, como una innovación democrática. Esperemos ver como les va…


¡después dicen que en este país no se puede vivir!



[1] Eliade, Mircea. Lo sagrado y lo profano. Editorial Labor. Barcelona, 1988.

[2] Nicanor Parra, de Hojas de parra (Santiago, Ganímedes, 1985)

[3] François Ost, Naturaleza y Derecho.

[4] Juhani Pallasmaa en La Tercera, Cultura, nº 57.


Por: Paula Callejas.


10/30/2007

Colombia: "Vote bien"

“Todo es gris plomizo en estas
vísperas electorales. El cielo de octubre viene más cargado de nubes de
tormenta que otro cualquiera […]. Tal vez por eso estamos mirando el
porvenir político de la Nación, como dibujado sobre un lamentable
paisaje de cenizas”.

EL ex ministro Londoño concibe así, en su columna en el Tiempo, las
próximas elecciones regionales y locales que se llevarán a cabo el
próximo domingo 28 de octubre. Los noticieros son aún peores: verdaderos
boletines de guerra. 22 candidatos asesinados. Otros ocho, muertos antes
que pudieran postularse. 36.000 candidatos más, bajo la protección de la
policía. Por lo menos 200 (difíciles contar) acciones violentas. Además
de los homicidios hay: secuestros, amenazas y daños colaterales, por
ejemplo los familiares de los candidatos eliminados por error, o por
cálculo. ¡Estas son las elecciones en los tiempos de la “seguridad
democrática”!

Las autoridades se declaran preocupadas. Pero aseguran: “tenemos la
situación bajo control”. Imaginamos cómo sería si no la tuvieran. El
presidente Uribe, en cambio, empezó una “gira democrática” para
tranquilizar a los electores de las áreas rurales más aisladas y
convencerlos de ir a votar: “tenemos debilitadas a las FARC, debilitado
al ELN, desmantelado el paramilitarismo. Y perseguimos, con toda la
determinación que exige la Constitución, a las bandas criminales del
narcotráfico”. Imaginamos cómo sería si no los tuvieran debilitados.

La realidad es que estas elecciones son las más violentas de la historia
reciente, si se excluye las de 1997, año de la segunda expansión
paramilitar en el país, cuando Carlos Castaño estaba formando las AUC
(Autodefensas Unidas de Colombia).

En cualquier país, estos números serían un escándalo, no un motivo para
sacar pecho. En cualquier país habría manifestaciones y protestas, un
rechazo de la ciudadanía, pero esto no pasa en Colombia en donde el
conflicto armado penetra hasta en la medula de la sociedad civil, en
donde el miedo se confunde con la indiferencia, acá los muertos son solo
números que inflan las estadísticas y poco más.

Pero quién sabe cómo irán a votar los que hubieran votado por un muerto,
como siguen postulándose los que siguen vivos. ¿Se pueden dar elecciones
en estas condiciones?

Además, existen más de 200 candidatos inhabilitados, muchos se
retiraron, pero 46 siguen en la carrera electoral. Son condenados o
involucrados en el más grande escándalo de la historia colombiana. El
escándalo de la parapolítica. Estos 46 están acusados de crear o
financiar grupos paramilitares o participar en homicidios. ¿Cómo es
posible que los partidos políticos en medio del escándalo de la
parapolítica los sigan apoyando y seleccionando?

Estas son las primeras elecciones después del escándalo de la
parapolítica. 40 parlamentarios están involucrados hasta el momento, y
la mitad ya está en la cárcel, pero los números siguen subiendo cada
semana. Justo a nivel local esta alianza entre grupos paramilitares y
políticos ha sido más fuerte. Por ejemplo, existen alianzas entre
paramilitares y alcaldes. Los primeros ayudaban a los segundos a ser
elegidos. Como consecuencia, las autoridades locales aceptaban la
presencia paramilitar y desviaban fondos estatales hacia estos grupos
armados.

Nos acordamos de un político en el Guaviare que justificaba esta
situación así: “El señor Cuchillo es un paramilitar distinto, él nunca
se ha robado un peso de la administración pública… todos sus activos los
ha ganado honestamente a punta de narcotráfico”. Por estas razones, por
primera vez en Colombia, han nacidos numerosos grupos y organizaciones
de la sociedad civil para estimular el voto limpio y transparente. Como,
por ejemplo, “Vote bien” en donde hay una convergencia de varios medios
de comunicación y organizaciones sociales para informar a los electores
sobre el pasado de los candidatos. De esta manera se ha logrado
descubrir varios inhabilitados y candidatos apoyados por fuerzas oscuras
y se ha creado un mapa de los municipios de alto riesgo de infiltración
en cada región. Hasta la OEA (Organización de los Estados Americanos) ha
enviado la misión de observadores más grande de la historia.

Laura Bonilla, directora del Observatorio Conflicto Armado de la
Corporación Nuevo Arcoiris, está involucrada en el proceso de “Vote
bien”. Ella describe así la situación: “Esto muestra que aunque los
jefes de los grupos paramilitares que operaban en esta región se
encuentren recluidos, no ha mermado la intención de la clase política
beneficiaria de continuar con el control de la institucionalidad pública
en el nivel local y regional. En el sur, el paisaje está compuesto de
aquellos dolorosos hechos que vivió el país central y poblado a mediados
de los noventas: los últimos muestran cómo la estrategia comienza por la
eliminación física del adversario político y termina por el
establecimiento de clientelismos armados con el auspicio de las élites
regionales”.

Los atentados en el país, en este momento, se dan por parte de los
guerrilleros de las FARC, que se oponen, como siempre, a las elecciones
de un Estado que no reconocen, en las áreas rurales. Pero en los cascos
urbanos se enfrentan los mandos medios de los paramilitares que intentan
ganarse el control sobre el territorio dejado por los jefe que se
encuentra en la cárcel. El fin de la “pax” paramilitar y de los
candidatos únicos.

Hablando del trabajo en “vote bien”, Laura, comenta: “El país no puede
continuar en una carrera contra reloj entre quienes hacen la trampa y
quienes tratamos de identificarla, círculo vicioso que nos hace olvidar
que el gran problema es que con cada comicio electoral manipulado, la
tensión entre el Estado central y el Estado de las regiones crece a
niveles asombrosos e inmanejables. No podemos olvidar que quienes
ejercen la mediación entre el Estado y el ciudadano, son los mismos que
detentan el poder político a nivel regional, por ende, si estos últimos
se encuentran comprometidos con mafias electorales o grupos armados al
margen de la ley, el territorio que se construirá tendrá como
consecuencia un país cada vez más fragmentado, un clientelismo perpetuo
y unas regiones saqueadas y olvidadas.

Es difícil no darle la razón

Las alianzas para las elecciones locales son difícilmente explicables si
no se piensa en la conveniencia del momento, el clientelismo y las
lógicas pocos claras. Los partidos que son aliados al gobierno central,
se enfrentan en las áreas rurales apoyando distintos candidatos. Los
partidos de oposición al gobierno nacional, muchas veces, se alían a
partidos Uribistas en lo local; en cada ciudad, cada candidato es
apoyado por coaliciones diferentes y cambiantes. Hay anotar también que
de este juego de la politiquería se queda afuera el partido de oposición
Polo Democrático.

El día 29 será imposible hacer estadística a nivel nacional, todos los
partidos podrán salir a decir que han ganado y nadie será perdedor.
Claro, con la excepción de los candidatos borrados de las tarjetas
electorales por deceso anticipado.

Simone Bruno.

Obtenga noticias mas verídicas sobre latinoamérica... visite http://alainet.org

10/29/2007

Conociendo al Biofilo Panclasta




Viajando yo de Chinácota a Cúcuta un día de marzo de 1941, conduciendo un camión cargado de madera aserrada, hallé frente al Halache, a inmediaciones de las carboneras que allí existen, un enorme pedruzco caído en medio de la vía y que impedía el paso de vehículos. Envié a mi "secretario" a La Donjuana a llamar a los camineros para que removieran el obstáculo, y mientras llegaban me paré al borde de la carretera a fumar tabaco y mirar correr en la hondonada las cristalinas aguas del río Pamplonita. Y cuando más abstraído me hallaba en la contemplación del paisaje, oí de pronto a mis espaldas una voz varonil que saludaba:

-Buenos días, compañero.

Giré sobre los talones y vi, a tres pasos, al más insólito personaje. Era un sujeto como de sesenta años, regularmente vestido, de nariz aguileña, ojos vivos, frente ancha, barba escasa y estatura mediana. No portaba sombrero, y aparecía cubierto de polvo de pies a cabeza, con trazas de haber andado mucho a pie.

-¿De dónde viaja, compañero? volvió a preguntar el extraño viandante. Y al informarle que de Chinácota, exclamó:

-Chinácota es mi pueblo. Allá nací hace mas de medio siglo. Mi nombre de pila es Vicente Lizcano, pero soy más conocido en el mundo con el de Biófilo Panclasta, el anarquista.

-Usted es Biófilo? inquirí yo dando un salto.

-El mismo, en cuerpo y alma- dijo él.

Así se inicio una amistad con el temible anarquista, cuyo solo nombre hizo temblar de espanto muchas veces a los poderosos monarcas de la vieja Europa.

Nos sentamos en sendas piedras, el uno frente al otro, y nos engolfamos en una larga charla, a través de la cual él se enteró de que yo era un conductor de camiones, con ribetes de intelectual y periodista.

Biófilo se expresaba en un lenguaje sentencioso, cargado de máximas y preceptos. Cuando, por ejemplo, le manifesté mi extrañeza de que a su edad resistiera esas interminables caminatas por los caminos del mundo, él explicó:

-Habernos hombres que somos como el vino: entre más viejos más fuertes.
Y hablando de su despego por la plata y el oro, manifestó:

-De los metales el único que aprecio es el acero, y eso solamente hecho pluma o hecho puñal.

Al cabo los camineros despearon la vía, y Biófilo y yo nos separamos para continuar la marcha en opuestas direcciones. Pero esa noche volví a hallarlo en la plaza principa! de Chinácota, sentado en un escaño y rodeado de muchachos que oían su charla, con la boca abierta. Lo llevé a mi casa y lo hospedé de ella.

El notable escritor regional don Pedro María Fuentes, en su "Monografía del Municipio de Chinácota", escribió los siguientes datos biográficos referentes a Biófilo Panclasta:

"Uno de los hijos de Chinácota que mayor nombradía ha dado a su tierra natal, fue Biófilo Panclasta, por haber sido conocido universalmente. Su nombre cristiano era Vicente R. Lizcano, hijo de Simona Lizcano, una mujer perteneciente a la clase obrera, que, como toda madre, se desvivió por educar al fruto de su amor. Cursó estudios de bachillerato en el colegio de Pamplona. Biófilo Panclasta fue anarquista, panfletario, terrorista, poeta, periodista, vagabundo internacional.

Biófilo Panclasta fue un reniego deambulante. Donde quiera que posara su planta, nacía la protesta del despreocupado intolerante para con los hombres representativos del capital, la industria y el gobierno. Durante su peregrinación por el mundo fue amigo de reyes, de presidentes de república; perseguido de reyes v de hombres de estado. Revolucionario con Cipriano Castro en 1899, volvió la espalda al presidente Castro de Venezuela, porque había defraudado la idea de libertad en Venezuela.

Vivió más en prisiones que en libertad. Vivió
"sin amigos, sin Dios, entre cadenas,
despreciando la torpe tiranía
y la recia congoja de sus penas".

como el mismo se expresara en una estrofa. Su nombre de combate, de sabor nihilista, se lo dio Máximo Gorki, como un contrasentido del significado de cuatro raices griegas: Biófilo (el que ama la vida) v Panclasta (el que destroza todo).

Fue admirado por Carmen Silva, la reina poetisa de Rumania; perseguido por Guillermina, la reina de los Países Bajos; trotamundos con Santos Chocano, Vargas Vila, Clemenceau, Máximo Gorki, Rubén Darío, Lenín, con quien hizo vida de camaradería socialista. George CIemenceau le "decretó diez francos diarios como subvención del gobierno francés por sus servicios prestados a Francia, los que Biófilo rechazó. Paseó por América, por Europa, y por el Africa su orgullosa vida de anarquista. Cuando el doctor Eduardo Santos le ofreció la dirección de un penal, rechazó el nombramiento para poderle gritar al presidente Santos:
-Yo que he sido un despojo de las cárceles, aceptar un puesto de carcelero, cuando soy enemigo de todos los gobiernos por el hecho de tener cárceles?

Murió en Pamplona en el ano de 1943.

***

A disposición de Biófilo Panclasta, huésped de mi casa por breves días y lector empecinado, había puesto mi minúscula biblioteca y los muchos periódicos y revistas que en son de canje me llegaban diariamente de dentro y fuera del país. Y desde el amanecer hasta la noche, el viejo anarquista vivió aquellos días rodeado de papeles por todas partes.

A menudo yo le hacía compañía, porque me deleitaba su charla amena, salpicada de citas, anécdotas y aforismos. Cuando me veía llegar de la calle suspendía la lectura y se quitaba los anteojos, siempre dispuesto a continuar el interminable relato de sus aventuras, de sus andanzas de judío errante, de sus viajes a pie a todo lo largo de la América del Sur, desde Bogotá hasta Buenos Aires, o de su hazañosa fuga de las colonias penales de Siberia, a través de las heladas estepas rusas.

Nunca lo vi reír, y hablaba lentamente, como meditando cada frase, como buscando las palabras precisas y correctas que mejor encajaran en el discurso. A veces sus ojos que enantes, en remotos países, se embriagaran en la contemplación de los más exóticos paisajes, dejaban vagar sus cansadas miradas sobre el patio familiar atestado de rosales florecidos, después sobre el huerto aledaño colmado de árboles frutales y cafetos verdinegros, luego sobre los tejados de las casas, de tono rojizo, y por último sobre la cordillera de "El Espejo", tatuada de montañas, barbechos y sembradíos.

Un día llegó a sus manos un periódico en el cual se trataba de ridiculizar a Biófilo mofándose cruelmente de su pobreza, de sus andanzas y de su decrépita ancianidad. Pero el escrito, satírico y mordaz, no pareció mortificarlo mucho.

-En el camino de la vida -me dijo- siempre he hallado de todo: manos piadosas que me brindan un mendrugo de pan o un vaso de agua fresca; pilletes maleducados que me tiran guijarros y me motejan de loco; y perros roñosos que me ladran y tratan de morderme los talones.

Otro día comentábamos la entrevista del presidente de Colombia con el de Venezuela, y Biófilo me dijo:

-Conozco a Eduardo Santos y somos amigos desde la época en que él redactaba en Tunja "La Linterna". López Contreras fue mi compañero de trabajo y aventuras por mucho tiempo. Y sepa usted que él y yo fundamos la primera escuela pública en Capacho Nuevo, Estado Táchira. Yo llegué a Venezuela tras de fugarme de un colegio de Bucaramanga y cruzar a pie el páramo del Mortiño, allá por el año de 1899. En Capacho Nuevo se me agotaron los recursos monetarios, y me vi de pronto sin con qué subvenir a mis más apremiantes necesidades. Acosado por la miseria, me puse al habla con el reverendo padre Contreras, a la sazón párroco de aquel lugar; y después de confiarle mis apuros le propuse la fundación de una escuela pública, de la cual carecía la población, ofreciéndole a la vez el concurso de mis escasos conocimientos al frente de ella, en caso de que yo formara parte de la dirección. Al sacerdote le pareció magnífica mi idea, manifestándome que precisamente un sobrino suyo, de nombre Eleázar López, acababa de llegar de La Grita, donde había terminado sus estudios secúndanos, y se hallaba como yo, un poco desorientado, sin saber que rumbo tomar.

-"Lo más práctico -agregó el padre Contreras- es endilgar a mi sobrino hacia el magisterio, mientras se presenta otra cosa mejor".

-A la mañana siguiente -siguió diciendo Biófílo- el futuro presidente de Venezuela y YO abrimos el primer libro de matrículas e iniciamos la sublime tarea de enseñar al que no sabe. López Contreras era entonces un muchacho pálido, delgaducho y un poco tímido. Tres meses después el general Cipriano Castro, a la cabeza de un puñado de valientes, cruzo la frontera con ánimo de derrocar, como en efecto lo hizo, el gobierno constitucional de Ignacio Andrade. Nosotros, ávidos de aventuras, abandonamos la escuela, empuñamos el fusil y marchamos a Caracas, bajo las banderas tremolantes y victoriosas de la revolución, convertidos de la noche a la mañana en edecanes del general Castro. Pero a la caída de éste yo no pude congeniar con el nuevo mandatario general Juan Vicente Gómez, por lo cual fui sepultado en las mazmorras del Castillo de San Carlos en Puerto Cabello.

En el año de 1903 el general Juan Vicente Gómez le arrebató el poder a su compadre Cipriano Castro, del cual era secretario de tiempo atrás el joven chinacotero Vicente Lizcano, bachiller e intelectual, hijo de una humilde lavandera. No queriendo Gómez tener cerca de sí a Lizcano, pues desconfiaba de él, lo llamó a palacio y lo puso a escoger entre el consulado de Venezuela en Génova y la rotunda. Y aquel futuro apóstol de un extraño ideal libertario, sin pensarlo dos veces, se decidió por la prisión. Así fue a dar con sus huesos en el castillo de San Carlos.

Los duros tormentos del ergástulo de Puerto Cabello prendieron en el cerebro del cautivo aquella tea de rebeldía que habría de convertirlo más tarde, en todos los climas y bajo todos los cielos, en pertinaz enemigo de los gobiernos de la tierra, en fabuloso personaje de leyenda y aventurero trashumante de todos los mares y de todas las latitudes.
Cuando logró liberarse cambió su nombre de Vicente Lizcano por el de Panclasta (Pan: todo. Clasta: destructor), e inició su éxodo infinito emigrando a España a bordo de un trasatlántico, barco en el cual se ganó el pasaje desempeñando humildes menesteres.

El primer puerto europeo que tocaron sus pies fue Barcelona, donde anunció profusamente su llegada por medio de tarjetas en las que apenas se leían estas dos palabras: "Panclasta, anarquista". Y doquiera que le preguntaban su nombre v profesión contestaba invariablemente con esos dos vocablos, pues había hecho del anarquismo su profesión habitual. Por sus temerarias teorías y sus ideas y prácticas revolucionarias fue encarcelado sucesivamente en Barcelona, Marsella, Nápoles, Génova y demás puertos del Mediterráneo, y de todos ellos fue deportado como vagabundo internacional.

Cuando Biófilo me relataba sus andanzas afirmaba conocer cincuenta países y trescientas setenta y siete cárceles. Era, sencillamente, un despojo ambulante de los presidios.
Panclasta se hizo presente en Amsterdam cuando tuvo conocimiento de que el príncipe Kropotkine organizaba allí un congreso anarquista, integrado por exaltados marxistas cínicos filósofos discípulos de Diógenes, desarrapados, y rufianes de todo el mundo. El trotamundos chinacotero fue admitido en dicho congreso como representante del proletariado colombiano, y sus intervenciones oratorias resultaron ruidosas. En alguno de sus discursos, refiriéndose al congreso universal de la paz, que sesionaba por aquel tiempo en La Haya, dijo Panclasta:

-Ellos son enviados por los gobiernos burgueses del mundo para colocar los cimientos de la paz, pero de sus gestiones solo podrán salir incontables y sangrientas guerras en el futuro. Nosotros, anarquías, representantes de todos los pueblos oprimidos de la tierra, venimos a un congreso revolucionario y pedimos el cambio fundamental del orden social, pero somos nosotros quienes colocamos los principios de la paz universal.

Las autoridades de Amsterdam disolvieron el congreso anarquista, y entonces las chusmas de harapientos se lanzaron a las calles encabezadas por Panclasta y Kropotkine, enarbolando banderas rojas. Se produjeron atentados terroristas a causa de los cuales la policía capturo a los promotores de la asonada, entre ellos Panclasta. Las noticia reiacíonada, con esos sucesos llegaron deformadas a Colombia, pues aquí se dijo que el delegado colombiano en Holanda, doctor Santiago Pérez Triana, había sido reducido a prisión, razón por la cual el general Rafael Reyes, a la sazón presidente de la república, dispuso iniciar inmediatamente una reclamación diplomática por la flagrante violación del derecho internacional. La ira del general Reyes no tuvo limites al enterarse de que por culpa de un descamisado se había puesto en ridículo y su resentimiento contra Panclasta le duró toda la vida como lo veremos más adelante.

Los sucesos ocurridos en Amsterdam, motivados por la reunión del congreso anarquista patrocinado por el príncipe y filósofo ruso Pedro Alexievich Kropotkine, trajeron como consecuencia la inmediata deportación del Panclasta, quien se trasladó a París, donde se hizo amigo íntimo de Ravachol, famoso terrorista que acababa de volar el Palacio de Comunicaciones y mantenía sobre Francia la angustiosa amenaza de nuevos atentados.

Con Ravachol aprendió Panclasta a elaborar, mediante procedimientos químicos aquellas infernales bombas de tiempo que estallaban a hora fija, accionadas por un reloj y otros artefactos hechos a base de ácidos perforantes y desintegradores. Y ya dueño de tan valioso acopio de conocimientos, el hijo de la lavandera de Chinácota marchó a Moscú, dispuesto a derribar el gobierno autocrático implantado quinientos años atrás por Iván III, el Bueno, y representado por Alejandro de Rusia. En la capital moscovita organizó, apoyado por fanáticos nihilistas, la conspiración o complot contra el zarismo, pero la revolución fracasó, y todos los conjurados fueron condenados a prisión perpetua en las colonias penales de Siberia.

Panclasta no quiso resignarse a pasar el resto de sus días en aquel infierno blanco de horrores indecibles, de nieves eternas, y se fugó de él en compañía de Nicolás Lenin, cuyo verdadero nombre era WIadimir Iliich Ulianoff, y que fue más tarde el fundador del comunismo ruso.

En su hazañosa y temeraria aventura de cruzar las vastas y heladas estepas siberianas, en busca de la ansiada libertad, tras de largos meses de peregrinaje por regiones donde la temperatura es de sesenta y cinco grados bajo cero, los dos prófugos atravesaron los Montes Yablonoi y el río Aur o Saalin, y continuaron su fantástica odisea por Manchuria y China y mares y países remotos.

Volvemos a hallar a los dos fugitivos en un sórdido tugurio de los barrios bajos de París, viviendo de la caridad de los emigrados rusos, y turnándose para salir a la calle, pues contaban con un par de zapatos para ambos. Y en esa sucia buhardilla parisiense surgió el rompimiento entre los dos amigos, por absurdas cuestiones ideológicas. Panclasta explicaba más tarde en sus escritos y en sus charlas: "Lenin quiso llevar a la práctica los ideales, lo que a mí me pareció insensato, pues considero que el hombre debe vivir de ideales y no de hechos. ¿Qué queda de un ideal cuando está reducido a un hecho práctico? ¿Cómo se puede seguir luchando por él? El error filosófico del comunismo radica en que como ideal es perfecto, pero como hecho práctico es imposible. Mientras sea ideal es necesario luchar por él. Cuando sea un hecho es necesario combatirlo. Y además, reducido a hecho práctico el comunismo, que es UNA ambición suprema de los proletarios, estrangula la libertad, que es la ambición suprema del hombre. Por eso soy anarquista: porque coloco la libertad sobre todas las condiciones de la vida humana".

La fiebre e inquietud ambulatoria llevó a Panclasta nuevamente a las costas del Mediterráneo, y vivió por algún tiempo en Sorrento, en casa del novelista ruso Máximo Gorki (Alexis Peskhof). Y un día paseando los dos por la orilla del mar, vieron un marisco que se debatía inútilmente aprisionado por una piedra. Panclasta, solícito, puso en libertad al prisionero, y Gorki, conmovido por el rasgo de nobleza de su amigo, díjole a éste:
-Tu, Panclasta, destructor de todas las cosas, que amas hasta ese punto la vida, mereces llamarte Biófilo.

Y desde ese entonces el anarquista colombiano llevó ese nombre ilógico, contradictorio y absurdo: Biófilo Panclasta.

Mas tarde, sintiendo la nostalgia de la patria lejana, emprendió viaje a Colombia a bordo de un vapor mercante. Al llegar el barco a Puerto Colombia el presidente Rafael Reyes que continuaba resentido y no había olvidado el incidente de Holanda, impartió órdenes terminantes a la policía para que impidiera el desembarco de Panclasta. Pero Biófilo era terco, y al menor descuido de los gendarmes que lo custodiaban a bordo, se lanzó al mar y ganó a nado la costa, no sin que los fusiles y bayonetas pretorianas le causaran más de veinte heridas, cuyas cicatrices, tatuajes infamantes para la patria hostil, mostraba con orgullo el trotamundos.

Nuestro hombre visitó, entre otros lugares, Bogotá y Chinácota, luego decidió cruzar la frontera venezolana, impulsado por el deseo de prestar su concurso en las continuas invasiones e incursiones de los generales Peñaloza, Matamoros y Arévalo Cédelo, contra el tirano Gómez. En tales andanzas cayó en las garras de la "sagrada" o policía gomecista, que lo llevó nuevamente al Castillo de San Carlos, de donde solo al cabo de siete años logró fugarse. Posteriormente emprendió su célebre viaje de Bogotá a Buenos Aires, en busca de un hijo suyo, fruto de sus amores de antaño con una princesa rusa. Cinco largos meses gastó en esa dura jornada a pie a todo lo largo de la América del Sur. Dos semanas después de su llegada a Buenos Aires fue deportado, acusado de actividades subversivas contra el gobierno argentino. Se refugió en el Brasil, donde las autoridades toleraron su presencia, bajo vigilancia. A poco de su llegada estalló un movimiento huelguístico en las zonas cafeteras del interior. Sobrevinieron motines, de los cuales se señaló como organizador y azuzador a Biófilo Panclasta, por lo cual se le internó, con quinientos cabecillas más, al corazón de la selva amazónica.

Allí, en medio de la Jungla adusta, sádica, agresiva y trágica, milenaria y virgen, como en un impresionante y medroso capítulo de "La Vorágine", Biófilo vio sucumbir centenares de infelices acorralados por los miasmas, el beriberi, el hambre y las fieras. Aquel espectáculo inenarrable le traía a la memoria el recuerdo de otras escenas de horror que presenció en las estepas rusas, cuando vio morir a tantos de sus desventurados compañeros bajo el látigo inmisericorde de los verdugos zaristas.

Huyendo de aquella visión dantesca, se aventuró, solo, alimentándose de raíces y lagartos, a través de las selvas del Amazonas, el Vaupés y el Meta, para volver a Bogotá envejecido, hecho una ruina humana, más miserable que nunca, y desembocar definitivamente, medio enloquecido, en la bohemia crapulosa y abyecta, e ir a morir más tarde en el hospital de Pamplona.

Por:Honorio Mora Sánchez